OPINION

 


"LA INFAMIA DE DURANGO"

Este año los Reyes han premiado a todos los españoles de bien, con un “regalito” símbolo dela mayor vergüenza ocurrida en España y todos hemos asistido, con perplejidad, a la decisión de autorizar el infame acto de Durango con la aquiescencia de la Fiscalía y el silencio del Gobierno de Mariano Rajoy. 

 

Quienes opinan e intentan cargar la responsabilidad de la celebración de este acto sólo al juez se “les ve el plumero” y se equivocan, porque los tontos, únicos individuos que podrían pensar semejante aberración, no opinan.

 

Cualquier analista objetivo, persona o colectivo bien intencionado o individuo en su sano juicio, ve claro que, lo peor no es que los etarras se hayan reunido, sino que estén excarcelados y en ese hecho, responsabilidades tiene el Gobierno.

 

Y como antecedentes tiene, por ejemplo, por la excarcelación de Bolinaga, por no actuar de forma contundente durante el proceso de Estrasburgo como por no hacer nada para frenar la rapidez de las excarcelaciones, los españoles de bien, artos de mentiras, patrañas y engaños, no pueden aceptar, solamente, la versión del “vocero” de turno despachando el abyecto, pero evitable, evento, como “aquelarre” acto.

 

Posiblemente en lo único que ha hecho bien este Gobierno, haya sido la elección de la Defensora del Pueblo, quien, por cierto y de este asunto, sospecha. Y es que al elegir a Soledad Becerril, estaba eligiendo, parte del “espíritu del 78”, aquel espíritu, que fue reconocido internacionalmente, como capaz de lograr la proeza de encauzar magistralmente la dificil  Transición española, sin más pretensión personal y colectiva que el afán de servicio a España y a los españoles. Liberales, como ella (de Joaquín Garrigues) y otros, socialdemócratas, demócrata cristianos, azules, socialistas, comunistas, etc., etc., con ese envidiable espíritu, ya convertido en deseado tópico, que ahora se echa de menos, fueron capaces de entenderse y altruistamente, luchar juntos  por España en una situación, aunque muy mala, quizás, no tanto como la actual.

 

 La Defensora del Pueblo, no puede ni quiere ocultar el dolor que le producen a la institución que preside, y a ella misma, las consecuencias de la excarcelación de presos etarras, de asesinos y de violadores. Se hace muchas preguntas que quiere investigar.

 

Los ciudadanos debemos exigir a este Gobierno que trabaje para que haya vencedores y vencidos y se recupere la senda que nunca debió abandonarse que es la recuperación de la dignidad y la justicia con las víctimas del terrorismo y con los españoles y no al contrario, considerarse víctimas y testigos del dolor quienes han causado tanto dolor a la sociedad española y sin arrepentimiento ninguno, más bien esgrimiendo de nuevo su crueldad extrema como la que refleja el texto de los últimos saludos que les han dirigido. ¡"Los nuestros en la calle y los vuestros en el hoyo”!.

 

Que no se empeñe nadie en demostrar que ETA está derrotada, como algunos pretenden por elogiar a sus jefes, autor y escribano de semejante chapuza. No os “queméis”, ¡que lo hagan ellos!, ya dos cadáveres políticos. El proyecto político de ETA está vivo, y los criminales, libres.

 

La afrenta de ETA, en el matadero de Durango, fue  repugnante, pero era algo más que repugnante. Era evitable. 

 

Enero de 2013

 

Fdo.: E. Sierra Quevedo.