OPINION

 


LA CRISIS Y SUS CONSECUENCIAS

LA CRISIS Y SUS CONSECUENCIAS

 

La crisis no es sólo una grave y negativa consecuencia económica, sino un fenómeno que está generando desesperación y tragedia entre sus muchas víctimas. Desesperación a causa de la pérdida masiva de empleos que se ha produciendo en España a diferencia de otros países de nuestro entorno donde la crisis está pasando más inadvertida porque el empleo se mantienen. 

Tragedias de extrema gravedad han sido y son los desalojos diarios de familias que no pueden pagar sus viviendas, esa gente que se disfraza para que no le identifiquen en las colas de los comedores de Cáritas u ONGs  y el avance de la pobreza, la desnutrición, (alarmante la infantil) y se está produciendo un imparable incremento en la delincuencia común. La emigración masiva de jóvenes para mendigar trabajo en países prósperos de todo el mundo y el recurso a la prostitución de muchas jóvenes españolas son consecuencias de la brutal crisis que sigue sufriendo España .

Hay otras actuaciones desesperadas y marginales provocadas por la desesperación, como mujeres que se ofrecen a trabajar gratis en los hogares, a cambio solo de alojamiento y comida, pero ninguna es tan sobrecogedora ni reveladora con tanto realismo de la angustia como la venta de órganos.

Facua ha alertado a las autoridades españolas tras haber detectado numerosos anuncios de venta de órganos en internet’. Se trata de anuncios realizados por ciudadanos residentes en España’, la mayoría españoles y también inmigrantes latinoamericanos, según publica dicha organización. 

Lo peor, políticamente hablando, es que en un régimen que se titula democrático, el poder recurra a la mentira para ocultar los dramas que la crisis causa ante el ciudadano y que siga bombardeando, con mensajes falsos, sobre la recuperación de una economía que no ha parado de cerrar comercios y empresas. Si es cierto el repunte macroeconómico de la economía, analicemos como este gobierno reparte esa riqueza: La respuesta es palpable, riqueza imperceptible para las clases más bajas, que para colmo son las que han llevado el penoso peso de esa maldita recuperación, de la que solo perciben que la disfrutan los ricos, los bancos, las grandes empresas y la clase política, que sigue llevandose lo que puede. A cambio esa clase media (cada día mas mermada) y baja reciben un humillante empleo precario producto de una vergonzosa reforma laboral.

La única penitencia que sufren los culpables del drama, es la del miedo, miedo a la gente desesperada, que de momento solo ha podido vengarse votando opciones distintas, que aunque tachadas de extremas, falta por demostrar que sus acciones de gobierno, sean tan nefastas como las recientemente sufridas. Gente irritada ante la que reaccionan con leyes mordaza, armando y nutriendo las filas de la policía, especializándola con técnicas sofisticadas  contra la insurgencia. 

 

Junio, 2016

 

Por: E. Valdivilla y de La Torre