OPINIÓN

 

"A MÁS DEMOCRACIA MENOS ESTABILIDAD".


comentarios

 NDC./ECM./Guad. 08-11-2014

 

 * Una de las mejores maneras de hacer que un sistema sea estable es que no haya elementos desestabilizadores




 

 

 

 

"A MÁS DEMOCRACIA MENOS ESTABILIDAD"

 

Una de las mejores maneras de hacer que un sistema sea estable es que no haya elementos desestabilizadores. Es sencillo, el sistema considera que  cuantos menos partidos, mejor, porque si hay muchos partidos las decisiones políticas serán más complicadas de consensuar.

Antonio Cánovas, político español del S.XIX, lo tenía claro: si España quería estabilidad, debía hacerse todo lo posible para que no hubiera problemas políticos. Así, durante la Restauración (1874-1931) España vivió años de tranquilidad social, mediante el sacrificio de la democracia real y la puesta en marcha de técnicas como el pucherazo, el caciquismo o el turnismo. El canovismo, se basaba en la existencia de dos grandes partidos que se turnaban en el poder con la connivencia del Rey. La gente creía estar votando a diferentes opciones, pero realmente las diferencias eran superficiales. En el fondo ambos partidos defendían un mismo sistema: corrupto y falso.

 

Aunque pueda parecer descabellado decir esto, es lo que ha ocurrido en España en los últimos tiempos del actual periodo democrático. Con la crisis actual la sociedad entendió que no existe una democracia real y que eso ha permitido al sistema político mantenerse en una cómoda y falsa estabilidad.

 

Cómoda porque el poder adquirido con el tiempo, ha situado a los políticos de los principales partidos en cómodos asientos donde no han tenido qué preocuparse de lo que pasaba en la calle: siempre iban a ser votados 

Falsa porque no están representando a la gente que votó por ellos, ya que una de las características del bipartidismo es que se mantiene, porque así lo manda la tradición sistemica, no por el esfuerzo ni por las capacidades de los políticos.

 

Aunque no podemos negar la buena parte de culpa de la sociedad, que ha elegido siempre a uno de los dos partidos, debemos resaltar las estrategias que usan los políticos para mantener vivo el bipartidismo, como el uso del miedo, para evitar que la gente se atreva a votar a opciones alternativas y desconocidas y la utilización de la desinformación, para engañar a la sociedad para que sigan votando siempre igual.

Ya lo dice Rajoy, "tenemos estabilidad porque hay un partido que puede gobernar"  El discurso de “todo sea por la estabilidad” pretende esconder el escándalo de las leyes electorales, que benefician tremendamente a los dos grandes partidos y dejan en la cuneta a otras opciones políticas. En España, para formaciones pequeñas es mucho más complicado tener representación. Mientras que al PP cada escaño en el Parlamento le cuesta unos 58.000 votos, Izquierda Unida, por ejemplo, tiene que conseguir alrededor de 153.000. 

 

Es urgente una ley más justa, pero esto no conviene al sistema. Estos dos partidos tienen que estar ahí. Siempre han estado. Nos dan estabilidad. Nos engañan, nos roban, son corruptos, cambian el discurso, mienten. Pero para la imagen exterior de España nos vienen muy bien. "PP y PSOE dan confianza y estabilidad" Puede que la gente los odien, pero los mercados están encantados con ellos.

 

El sistema considera que a más democracia, menos estabilidad. En realidad todo esto lo hacen por nuestro bien. “Mejor que os gobernemos nosotros y no esos partidos tan pequeños y tan alternativos que sólo darían inestabilidad.”

 

 Gracias que ese discurso demagogo y falso por completo, en España ya no vale, los ciudadanos han despertado y han decidido acabar con el perverso bipartidismo que han sufrido los pacientes ciudadanos desde 1982 hasta nuestros días.

 

 

Noviembre de 2014

 

Por: Emilio Clemente.- Ex Presidente de la Excma. Diputación de Guadalajara.