LA NECESIDAD DE LAS DIPUTACIONES PROVINCIALES




 

LA NECESIDAD DE LAS DIPUTACIONES PROVINCIALES


 Guadalajara, Enero de 2012.- La declaración de Rajoy de acudir al recate económico de las Autonomías, si fuere necesario, podría hacerla, no implícita, sino explícitamente, a las Diputaciones  y cerrar de una vez por todas, o por lo menos durante cuatro años, la reflexión abierta, por culpa o excusa de la crisis, sobre la utilidad de las diputaciones en un modelo tan descentralizado como el español, que dejaría tranquila a la población rural de ellas dependiente. Reflexión que me parece desacertada y su derogación anticonstitucional, si no se cambiara antes nuestra Carta Magna, teniendo la obligación, la clase política que se precie de democrática y Constitucionalista, de estar en la defensa del papel constitucional de las Corporaciones Provinciales o en todo caso plantear y defender una reforma del Texto Constitucional.

 

 Pero es más, el dirigente socialista y ex ministro de Fomento, José Blanco, primero en plantearlo (no se si porque la ignorancia es muy atrevida o porque opta por lo facilón)  se unió a la mala política económica de su Gobierno, buscando“culpables” en los pensionistas, los funcionarios y en las diputaciones provinciales, como también propicia su colegaRubalcaba, ahora postor a dirigir el PSOE. Lo que hay que suprimir y parece que se está empezando tímidamente, entre otras muchas cosas, son la extraordinaria cantidad de consejeros, asesores, consejerillos, agentes, informadores, comisarios políticos, subvencionados, asociaciones de dudosos  fines, apesebrados, comensales a la sopa boba etc. etc. todos nombrados a dedo en la Administración Central y exageradamente en las Autonómicas y por si fuera poco una yunta de chupópteros Sindicatos (o mejor sindicalistas) que todos juntos han producido un cáncer económico y en un vergonzoso control político que llega a desvirtuar el verdadero sentido y efectos sobre la ciudadanía de un Estado Democrático de Derecho, derivando cada vez más en un férreo control intervencionista que más se asemeja al quehacer de estados dictatoriales que al que en teoría debería funcionar en España.


 En los pueblos viven personas a las que las Diputaciones prestan un servicio y a mi me parece muy bien su modernización y el papel que tienen y que les otorga la Constitución. Encambio otros quieren que la gente se vaya a las ciudades y van contra la esencia de nuestros pueblos y sus derechos constitucionalesLa Historia de la vida municipal esta llena de“vueltas de tuerca”, (la última la reforma de la Ley Electoral respecto a los municipios menores de cien habitantes) por parte de la Administración Central, mermando su independencia y competencias, reduciendo inexorablemente el poder del Municipio y por lo tanto de la soberanía popular, como primera célula política del Estado, ahora querían seguir con el método e ir a por las Diputaciones, (por eso seria bueno el pronunciamiento de Rajoy, que como ex Presidente de Diputación no tendrá dudas) y no se dan cuenta del daño que causarían. Hay que modernizar las Diputaciones como prestadoras de servicios a los pequeños municipios, evitar duplicidad en la prestación de servicios y ampararse en el Pacto Local para clarificar competencias por parte de cada Administración.

 

 Con su derogación, se está en contra de lo  esencial del mundo rural y del municipalismo, preguntándonos ¿qué va a ocurrir con las personas que viven en los pueblos, si se suprimen las diputaciones, cuando necesitan unos servicios y ayuda que se prestan por esas corporaciones? Yo pienso que la respuesta a esa pregunta la resuelva la constatación de que el debate planteado no sea más que un “macutazo de cabo chusquero” para desviar en su día la autentica preocupación de los ciudadanos por su falta de trabajo, causa que ha derrotado a Zapatero a pesar la antipatrióticacolaboración de los “Independentistas” de turno, a los que, con la colaboración de Vidal-Quadras (aboga públicamente por “neutralizar políticamente” a los nacionalistas) y de muchos mas españoles de bien, la Historia juzgará y pondrá en su sitio.

 

 Si aquella propuesta hubiera prosperado, habría que culpar también al Gobierno de España saliente, de intentar, también en este caso, que pagasen la crisis los más indefensos: Por un lado los jubilados, por otro los funcionarios, por otro los ayuntamientos y ahora el mundo rural.


 Esta cuestión, como la eliminación de ayuntamientos, es tan aberrante por ser tan evidente su necesidad, que no requiere  ni debate, por lo tanto es algo que no se puede lanzar en un medio de comunicación porque no interese hablar de otras cosas.

 

 Yo no se si Blanco será o sería del sector Guerrista, o si siquiera existen todavía esas facciones, pero lo que si observo que, aunque extemporáneamente, hicieron buena aquella frase del el viejo dirigente socialista, que se atrevía a llamar a Adolfo Suárez, mi jefe político de aquel tiempo, “tahúr del Misisipi”, sin miedo a ser perseguido: “…vamos a  dejar a España que no la va a conocer ni la madre que la parió”. Pues ya lo hicieron entonces y lo han vuelto hacer ahora, pero con una diferencia que aquella y esta “dejada” de España fue en la más absoluta ruina económica y de valores que no la conoce ni reconoce nadie.

.

Fdo.: Emilio Clemente, ex Presidente dela Excma.Diputaciónde Guadalajara

 

Leido contador de visitas veces