LA FALSA Y DEGRADADA DEMOCRACIA ESPAÑOLA




 

LA FALSA Y DEGRADADA DEMOCRACIA ESPAÑOLA

 

Guadalajara, Julio de 2012

En estos horribles momentos  España está con el pueblo inquieto, con muchos ciudadanos protestando en las calles, con los mercados atacando con extrema hostilidad, sin credibilidad internacional, sin propósito de enmienda creíble, con sus socios europeos negándole el dinero que necesita para sobrevivir y con el Congreso vallado y aislado de la sociedad, por puro miedo a la ciudadanía, una imagen verdaderamente dramática.


 El gobierno  dice ya, que, o nos ayudan desde fuera o nos hundimos. Se han cometido muchos errores en la última década, desde despreciar a los ciudadanos hasta  abusar del poder con iniquidad, sin desmontar el injusto e incosteable Estado de las Autonomías, manteniendo a legiones de enchufados colocados en el Estado, sin otro mérito que tener carné de partido… pero el peor de todos los errores y traiciones ha sido creer que España podía resurgir, con gobiernos (de derechas o de izquierda) en los que ya nadie cree y a los que muy pocos respetan.

 

 Muchos argumentan que hay que preservar  la falsa y degradada democracia española, que está acorralada y sin salida, porque detrás llega el fascismo. Son verdaderos imbéciles o voceros profesionales interesados, porque no merece la pena defender un sistema que de democracia no tiene nada y cuyo balance es tan desolador que ha llenado el país de desempleados y pobres, que arrebata sus hogares a cientos de miles de familias sin posibilidad de pagarlos, que obliga a varias generaciones de jóvenes a emigrar para encontrar empleo y que ha convertido a España en un país que mendiga ayuda internacional para sobrevivir, además de líder en desastres y vicios como el blanqueo de dinero, el fracaso escolar, la baja calidad de la educación, el uso de la mentira como método de gobierno, los privilegios de la clase dominante, el mal funcionamiento de la Justicia, la creación de un Estado injusto y monstruoso, plagado de enchufados, que cobran sin otro mérito que tener carné de partido.

 

Nos parece extraño y no compartimos, que Reconversión.es, la reciente plataforma liderada por Vidal Cuadras, con la que coincidimos en casi todos sus fines, volviera a lanzar ayer, sólo un mes después de su constitución, un nuevo llamamiento para convocar un pacto de Estado que implique a todos las formaciones políticas y permita acometer los cambios estructurales que necesita España para doblegar los ataques externos y abandonar los números rojos en los que se está ahogando.

 

Pues si PSOE y PP han sido incapaces de unir sus esfuerzos en los momentos duros, cuando España los necesitaba, ahora, cuando ven en peligro su poder, podrían estar hablando de unirse y de formar un gobierno de concentración. La verdad es que si esto ocurriera, no se trataría de un movimiento patriótico para salvar España, sino de un intento de mantener su poder si  España fuera intervenida.


Si observan o escuchan las tertulias, estos días, descubrirían, a partir de ahora, (excepto la “ingenuidad” de D. Alejo) como esos voceros al servicio del poder ya han recibido instrucciones para hablar en favor de ese futuro gobierno de concentración. Con esa fórmula, los partidos tratarían de evitar que la ira popular les condene a la desaparición, que los políticos culpables del desastre, como ha ocurrido en Grecia, fuesen penalizados por el pueblo indignado y que a Españanunca llegase un Monti o un gobierno tecnócrata, libre de las trabas y compromisos de los partidos políticos, para encauzar la economía y enderezar el rumbo dramático de España.

 

Esa falsa democracia, que sólo es una sucia oligocracia de partidos o, para entendernos mejor, una dictadura camuflada de partidos políticos y de políticos profesionales e impunes, no merece la pena porque ni una sola de las reglas básicas de la democracia se cumple en este dramático “régimen” español, hoy hundido y a punto de entrar en quiebra total


 Un sistema que ha permitido que los desalmados que gobernaban saquearan las arcas públicas, sin devolver lo robado, y que ha dilapidado la riqueza creada, despilfarrando, endeudándonos hasta la locura y desprestigiando el sistema y la nación en todos los ámbitos imaginables, sobre todo en los mercados y en las cancillerías de todo el mundo, no merece la pena ni siquiera un gesto de respeto, sino un entierro silencioso.


Un sistema que ha sido gobernado por los dos grandes partidos del país, turnándose en el poder y en el fracaso, no merece la pena mantener, sino un drástico cambio de rumbo que permita que la nación renazca con la limpieza, la verdad y la decencia.

 

En España no hay otra solución que empezar de nuevo y aplicar el sabio y conocido principio de que “todos los males de las democracias se curan con mas democracia“. En España, donde el nivel de democracia real es prácticamente cero, hay que instaurar un sistema nuevo, con controles, leyes asumidas por todos, contrapesos, castigo para los canallas, participación ciudadana y grandes exigencias éticas y profesionales para los que aspiren al poder.- Julio 2012

 

Emilio Clemente

Ex presidente de la Excma. Diputación de Guadalajara



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